El principio del 80-20 aplicado en las empresas

En el libro de Richard Koch, “El principio 80-20. El secreto de lograr más con menos”, se explica que el 80% de los resultados provienen del 20% de los esfuerzos dedicados. Que el 20% de las causas provocan el 80% de las consecuencias. Que el 20% del esfuerzo genera el 80% de los resultados.

En el trabajo, el 80% de lo que consigues, proviene del 20% del tiempo que has dedicado a trabajar. Esto indica que el 80% del tiempo que dedicas a trabajar, apenas genera un 20% de resultados.

Este patrón fue descubierto en 1897 por el economista Vilfredo Pareto, cuando investigaba patrones de riqueza en Inglaterra. Encontró que el 20% de la población disfrutaba del 80% de la riqueza. Y que este patrón se repetía no sólo en lo económico, sino en prácticamente todos los ámbitos de la vida.

Según nuestro sentido común, esperamos que todas las causas tengan la misma importancia. Esperamos que todos los clientes de una empresa tengan el mismo valor, que todos los empleados obtengan los mismos resultados. Generalizando, tendemos a sumir que el 50% de las causas generarán el 50% de los efectos. Por eso el principio del 80-20 es tan valioso. Porque, aunque es contrario al sentido común, el caso es que existe, y es aplicable en prácticamente todos los ámbitos.

principio del 80-20 aplicado en las empresas

El Principio 80-20 En La Empresa

En las empresas se evalúa cuáles son los negocios que generan más ingresos comparando los productos que se ofrecen, clientes, área geográfica, canal de distribución, etc.

En cualquiera de los ámbitos mencionados, podemos analizar nuestros datos e informes e identificar qué 20% del total genera más ventas. Qué 20% de productos se vende más, qué 20% del total de clientes te compra más, en qué 20% de tus áreas geográficas de influencia se concentra el 80% de tus ventas y así.

Decisiones que se pueden tomar

El principio del 80-20 sugiere que la estrategia de dar la misma importancia a todas las partes es equivocada. Si tus ingresos provienen de una pequeña parte de tu actividad, deberías darle la vuelta a tu empresa y concentrar tus esfuerzos en multiplicar esa pequeña parte (dejando de invertir en otras, invirtiendo más en lo que más funciona).

A menudo los managers o gestores de empresa se niegan a deshacerse del 80% del negocio que no es provechoso, diciendo que ese 80% genera una gran contribución a la empresa, o diciendo que si eliminan ese 80% poco provechoso eso disminuirá claramente los beneficios.

Lo cierto es que un negocio deficitario, lo es porque requiere mucho esfuerzo en inversión en áreas del negocio que generan poco beneficio, pero que requieren mucha atención, gestión e inversión. Reducir o eliminar esas inversiones de tiempo y recursos, reduciría gastos y tiempo, haciendo el negocio más simple de gestionar.

En el libro de Koch explica cómo el principio del 80-20 permite lograr mucho más invirtiendo mucho menos esfuerzo, tiempo y recursos; tan sólo hay que concentrarse en ese 20 por ciento fundamental y, por lo tanto, controlar lo que sucede, en lugar de dejar que lo que sucede nos controle a nosotros, y multiplicar los resultados varias veces. Lo puedes encontrar en español en Amazon.

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